El Reino de Dios
“Todavía tengo muchas cosas que decirles, pero ahora
sería demasiado para ustedes. Pero, cuando venga él –el espíritu de la verdad-,
los guiará hacia toda la verdad”
Jesucristo
en Juan 16:12-13
El universo
es el cuerpo de Dios, su parte manifiesta, así lo escribe Baha’u’llah por
inspiración Divina en su Tabla de la Sabiduría al decir: “En su esencia, la
Naturaleza es la encarnación de mi Nombre, el Hacedor, el Creador” (1). De las
escrituras cristianas, también puede extraerse esta enseñanza. En el evangelio
de Juan, se comienza diciendo que por medio de la Palabra todas las cosas
llegaron a existir y que la Palabra se hizo carne, a saber, Jesucristo (Juan
1:3,14). A su vez, el apóstol Pablo declara que Dios es la cabeza del Cristo, y
que el Cristo es todas las cosas y está en todos (1 Corintios 11:3; Colosenses
3:11). Por eso, está escrito que el Hijo de Dios es unigénito, es decir, uno
solo (Juan 1:14). Lo que quiere decir que, tal como afirma Bahá’u’llah, “todos
somos hojas de un solo árbol y gotas de un mismo océano” (2).
El universo
es el reflejo de Dios, el medio por el cual Dios se conoce a sí mismo. Por eso,
la creación entera refleja las cualidades de Dios, su poder infinito, su
belleza y su perfección; es por ese motivo también que el Apóstol Pablo dice
que Jesucristo es la imagen de Dios (Colosenses 1:15) y que también esté
escrito que fuimos hechos a su imagen y semejanza (Génesis 1:27). Es bueno ver
ahora para poder comprender, que la realidad del Cristo trasciende a Jesús como
persona. El Cristo es la manifestación de Dios, y muchos seres han encarnado
esas cualidades en grados diferentes, a saber, Buda, Jesús, Mahoma,
Bahá’u’llah, entre otros; y todos los que en sus enseñanzas se han purificado
para reflejar las cualidades de Dios.
Entonces,
si Dios se conoce a sí mismo observando su cuerpo que es su creación misma,
cabe deducir, que si nosotros queremos conocernos a nosotros mismos hemos de
imitar a Dios, a saber, observar nuestros cuerpos, puesto que, el cuerpo es un
reflejo de la mente, por ello, desde la antigüedad se ha sabido que las
enfermedades del cuerpo revelan las enfermedades del alma. En eso consiste el
núcleo de la enseñanza del Buda, la observación del cuerpo en el cuerpo, en eso
consiste la meditación Vipassana, tal cual como se describe en su sermón sobre
el establecimiento de la atención (3).
El Buda
declara que ese es el único camino para la liberación, pues esta meditación
tiene el propósito de que el practicante experimente la realidad última en uno
mismo, a saber, el Nibanna, una realidad en donde nada surge ni desaparece, en
donde no hay límites, de conciencia infinita y no manifiesta, luminosa y
completa (4). El Nibanna es lo no manifiesto de Dios. El Buda demostró que esta
realidad es perfectamente realizable cuando se lleva un modo de vida de acuerdo
a las leyes del Dhamma (La Verdad, la
Naturaleza, la Voluntad de Dios). Es posible que para muchos esa experiencia
esté lejos y para otros esté cerca, lo importante es vivir de acuerdo a las
leyes de Dios y conocerse a sí mismo, pues cada criatura es como un fractal,
una parte que a su vez contiene el todo.
Hoy en día
existen varias tradiciones de Vipassana, algunas de ellas, no brindan especial
atención a las sensaciones del cuerpo, las cuales son las manifestaciones que
nos permiten observar el cuerpo autoperceptivamente, porque observar el cuerpo
en el cuerpo significa entrar en el cuerpo y observarlo desde ahí, así como
cuando observamos una casa estando dentro de ella, por eso al meditar se
cierran los ojos. Algunas tradiciones, incluyen ejercicios de visualización,
por ejemplo, se les invita a los practicantes a visualizar o hacerse conscientes
de los órganos de su cuerpo, pero esto es enfocar la atención en una imagen de
la realidad, no en la realidad misma tal cual como se manifiesta en la
experiencia propia.
El Buda
declara: “Habiendo experimentado, tal y como son: el surgimiento de las
sensaciones, su desaparición, el goce de ellas, el peligro que hay en ellas y
la liberación de ellas, el Iluminado, monjes, está totalmente liberado y libre
de todo apego” (5)
En la
tradición judeocristiana, islámica y Bahá’i se le brinda especial atención a
las profecías, puesto que en los escritos sagrados se han señalado incontables
profecías que luego se han cumplido, lo cual ha servido para que los siervos de
Dios conocieran lo que iba a pasar en determinado momento de la historia o que
identificaran al mensajero de Dios prometido en las escrituras. Se ha dicho,
por ejemplo, que en el Antiguo Testamento hay más de 300 profecías que señalan a
Jesús de Nazareth como el Mesías (6), igualmente hay profecías en la biblia
sobre Mahoma y también sobre Bahá’u’llah (Deuteronomio 18:16, Habacuc 3:3;
Apocalipsis 12:6; Juan 16:12-14).
Desde la
antigüedad, las profecías cumplidas han servido para que las gentes
identifiquen a los mensajeros autorizados de Dios, de igual manera, en la
tradición de las enseñanzas del Buda hay profecías que se cumplieron. Una de
ellas se ha dicho que fue realizada por Moggaliputtatissa, el monje de mayor
autoridad en la comunidad de monjes en los tiempos del rey Ashoka, este rey
realizó una campaña de expansión del Dhamma (en aquel tiempo, no existía la
palabra Budismo, Dhamma era el nombre de las enseñanzas); mandó a los monjes de
dos en dos a diferentes naciones para que predicaran y lo enseñaran, entonces,
este monje ya citado, profetizó que en todas las naciones salvo una el Dhamma
puro se extraviaría, pero que una nación llamada Tierra del Oro, hoy Myammar,
conservaría la enseñanza en su prístina pureza, y que 2500 años después de la
muerte del Buda, el Dhamma se expandiría por todo el mundo (7).
Hoy en día,
ya han pasado esos 2500 años, y ciertamente desde Myammar se ha expandido por
todo el mundo la técnica de meditación Vipassana tal cual como la enseña S.N
Goenka en sus cursos de meditación. El Rey Ashoka también profetizó de manera
similar, en uno de sus escritos declaró que el Dhamma se esparciría por toda la
tierra, para traer felicidad en este mundo y en el que viene (8).
Ahora bien,
además de las profecías cumplidas, el otro factor importante tiene que ver con
los frutos, Jesús dijo: por sus frutos los conocerán, puesto que un árbol bueno
da buenos frutos y un árbol podrido no puede dar buenos frutos, (Mateo 7:19); la razón por la cual la
meditación Vipassana se ha expandido como la levadura es porque quienes la
practican cabalmente experimentan cambios positivos y maravillosos en sus
vidas, se vuelven menos egoístas y más ecuánimes, más eficientes en sus
trabajos, más serviciales, se les hace más fácil autocontrolarse y sus
capacidades cognitivas se ven optimizadas, entre otros beneficios.
Estoy plenamente
convencido de que la meditación Vipassana es un elemento indispensable para la
transformación del mundo. Pues esta enseñanza es universal y esta tradición no
se declara budista, puesto que el Buda no le llamaba budista a nadie ni nadie
le llamaba budismo a esta enseñanza en sus tiempos, eso vino cientos de años
después (9). Hoy en día, miles de
personas de diferentes religiones han hecho cursos de Vipassana, a saber:
judíos, cristianos, musulmanes, budistas, hinduistas, jainas, ateos, entre
otros.
A su vez,
hoy en día existe una fe que también declara la universalidad y el origen común
de todas las grandes religiones, a saber, la fe Bahá’í, esta fe proclama que
Dios ha estado enviando mensajeros a la humanidad a diferentes partes del mundo
y diferentes épocas, entre ellos: Krishna, El Buda, Moisés, Jesucristo, Mahoma,
el Báb y Baha’u’llah. Respecto a estos dos últimos resulta útil destacar que
esta Dispensación Divina comenzó en el año 1844, una fecha en la cual había un
gran furor en el mundo, puesto que más de 50 eruditos cristianos habían llegado
a la conclusión -analizando las profecías de libro de Daniel de la Biblia- de
que esa era la fecha del retorno de Cristo (10).
Muchos
quedaron decepcionados, porque pensaban que el cumplimiento de la profecía
sería literal, que Cristo bajaría en las nubes del cielo rodeado de sus ángeles
(Lucas 21:27). Como se sabe eso no ocurrió, pero si ocurrieron otras cosas, en
ese año, comenzó el ministerio del Báb (este título significa La Puerta), un
joven persa que declaró ser el precursor de uno que vendría después que él, el
Mensajero de Dios que esperaban todos los pueblos del mundo, a saber, el
retorno de Cristo; luego, en 1863 Baha’u’llah (que significa La Gloria de Dios)
afirma ser ese de quien el Báb habló. El Báb fue a Baha’u’llah lo que Juan el
Bautista fue a Jesús de Nazareth (11).
Son muchas
las profecías que confluyen en estas dos personas, sin embargo, no es el
propósito de este escrito hacer un estudio al respecto, para ello, remito al
lector a un libro llamado Ladrón En La
Noche de William Sears, ese título hace referencia a las palabras de Jesús,
quien dijo: “De hecho, si no te despiertas, vendré como un ladrón en la noche y
de ninguna manera sabrás a qué hora voy a llegar” (Apocalipsis 3:3). Entre
todas ellas, hay una particularmente interesante, que es citada en el libro
Volveré de Hushidar Motlagh (ver referencia 6), encontrada en las escrituras
Zoroastrianas: “Cuando hayan transcurrido 1260 y
tantos años de la religión árabe...un descendiente de los reyes iraníes se
levantará como un Profeta” (Bahá’ulláh era descendiente de reyes iraníes).
Igualmente como con Vipassana, más allá de las profecías lo que da cuenta de
que Bahá’u´lláh es el retorno de Cristo son sus enseñanzas y su ejemplo de vida,
este hombre sufrió con un espíritu admirable aproximadamente cuarenta años de
encarcelamientos, torturas y exilios, el mismo declara:
Te doy gracias, oh mi Dios, por cuanto me has ofrecido
como un sacrificio en Tu sendero, me has hecho el blanco de los dardos de las
aflicciones, como señal de Tu amor hacia Tus siervos…Quien haya bebido de las
aguas vivientes de Tus favores no puede sentir aflicción en Tu sendero, ni
puede tribulación alguna impedirle recordarte o celebrar tu Alabanza (13)
Hoy en día,
la Fe Bahá’í está presente en más de 200 países, sigue siendo un grupo
relativamente pequeño de personas las que han puesto su fe en este Mensajero de
Dios, igualmente, son relativamente pocas personas las que han bebido de las
aguas del Dhamma en la práctica de Vipassana. Sin embargo, esto no es un signo
de que estos caminos no seas los verdaderos caminos de Dios, pues Jesús dijo:
El Reino de los cielos es como un grano de mostaza que
un hombre tomó y sembró en su campo. Esta semilla es, sin duda, la más pequeña
de todas las semillas, pero cuando crece es la más grande de todas las plantas
de huerto y se convierte en un árbol, y así las aves del cielo vienen a
refugiarse entre sus ramas (Mateo 13:31-32).
Hoy día, el
espíritu de unidad espiritual está brotando en el mundo como un manantial,
tanto Vipassana como la fé Bahaí son manifestaciones de ello, al respecto, me
parece que en la biblia Jesús habla en términos simbólicos de ambas cosas.
“El que tenga oídos, que oiga lo que el espíritu les
dice a las congregaciones: al que venza le daré el maná escondido y le daré una
piedrecita blanca. En ella hay escrito un nombre nuevo que nadie conoce excepto
el que lo recibe” (Apocalipsis 2:17).
El maná escondido
es el pan del cielo, creo que puede referirse a tres cosas, una es La Palabra
de Dios, otra es los seres que descienden del cielo para conducir a la
humanidad a manantiales de vida, y otra es el espíritu santo que purifica las
mentes y los corazones de las personas, al respecto, vale destacar que los
meditadores de Vipassana, al meditar y muchas veces en su vida cotidiana, experimentan
una energía sutil que desciende desde la coronilla de su cabeza y que recorre
todo su cuerpo o partes de su cuerpo, y es que tal como está escrito: el cuerpo
es el templo del Espíritu Santo (1 Corintios 3:16-17).
Con
respecto a la piedrecita blanca, se dice que cuando Goenka salió de Birmania
(Myanmar) hacia la India para enseñar el Dhamma, un oficial le preguntó que si
llevaba algo de valor en su maleta, y este le respondió: “Si, llevo una
gema engarzada en oro, la gema del
Dhamma”. Suelo pensar que el Dhamma es la piedrecita blanca de la que habla
Jesús, y aunque esto es una especulación mía, ciertamente hay indicios dignos
de considerar de que Jesús hizo un viaje a la India, conoció y practicó las
enseñanzas del Buda, puesto que hay manuscritos que se han encontrado en un
monasterio budista en donde se narra tal viaje, y ello coincide con un agujero
que hay en la Biblia, que no dice nada de la vida de Jesús entre sus 12 y sus
29 años.
En relación
a lo último, en la biblia hay un pasaje curioso, cuando Jesús va a Nazareth a
predicar en la sinagoga, sus hermanos judíos no le conocen, se preguntan que
quien era ese hombre y de dónde sacó su sabiduría, lo cual resulta inverosímil
bajo la idea de que Jesús vivía en Nazareth, y si ya a la edad de 12 años
dejaba impresionado a los escribas, ¿cómo es que sus conciudadanos no le
conocían? (Ver Lucas 2:42,46-47; Mateo 13: 54-56). En el texto de Nicolás
Notovich, titulado “La vida secreta de
Jesucristo” se encuentra una transcripción de algunos de estos escritos, de
ello, hay tres párrafos en particular que resultan interesantes a la luz de lo
expuesto:
“Después de haber aprendido a toda perfección la
lengua pali (la lengua del Buda), el
justo Issa se dedicó al estudio de los rollos sagrados de los Sutras (sermones del Buda)” ( capítulo VI,
párrafo 4).
“Seis años después, Issa, (Jesús en árabe) a quien el Buda había elegido para difundir su
palabra santa, sabía explicar perfectamente los sagrados rollos” (capítulo VI, Párrafo 5)
“Y no está lejano, el tiempo en que, conforme a la
divina voluntad, el pueblo de Isrrael se purificará de sus pecados, porque se ha
anunciado que vendrá un precursor a anunciar la liberación del pueblo y le
reunirá en una sola familia” (Capítulo XIII, Párrafo 18).
Respecto a
este último párrafo ha de entenderse que, al iniciar la Dispensación de Jesús,
Israel deja de ser un pueblo ligado por la sangre, y se transforma en un pueblo
espiritual, el de todos aquellos que deciden vivir una vida de acuerdo a los
principios cristianos, sean de la nación que sean (Gálatas 6:16). Por lo tanto,
puede interpretarse que Jesús según el texto, anuncia la venida de un precursor
que traería un mensaje de unidad, puesto que habla de reunir a los siervos de
Dios en una sola familia.
Precisamente, en el mensaje central de Bahá’u’lláh es la unidad, la
unidad y la unicidad de Dios y la unidad de toda la humanidad. Cabe destacar
que Jesús anunció que vendría como ladrón en la noche y con un nuevo nombre
(ob.cit) y que que Bahá’u’llah (La Gloria de Dios), no declara ser la misma
persona de Jesús reencarnada, sino aquel en quien están las cualidades del
Cristo, así como en Juan el Bautista estaba el poder y el espíritu de Elías
(Lucas 1:17). A su vez, la descripción de “ladrón en la noche” describe muy
bien la vida de Bahá’u’lláh, quien fue tratado como se trataba a los peores
delincuentes de la época.
Hoy en día,
muchos cristianos consideran que el Reino de Dios será el producto de acciones
maravillosas y terribles de parte Dios, pues muchos han tomado las profecías
literalmente, sin embargo, si Jesús dice que El Reino de Dios es como una semilla
de mostaza que se hace grande como un árbol, querrá decir entonces que será un
proceso progresivo. Hoy día creo que será un proceso que llevará a cabo la
humanidad misma bajo la guía de las enseñanzas de Bahá’u’lláh, quien al ser
leído uno siente un manantial de muchas aguas, es decir, en él uno lee al Buda,
a Moisés, a Cristo y a todos los profetas anteriores a él (Vea apocalipsis 14:2
y Ezequiel 43:2).
A su vez,
considero que la práctica de la meditación Vipassana es esencial para la
transformación de la humanidad, ya que la misma permite a los practicantes
sumergirse en las profundidades de sí mismos, y que esos valles oscuros del ser
sean iluminados por la luz de la consciencia, lo cual es imprescindible para
una sanación profunda y definitiva; que le permita a la humanidad ser un
reflejo de la Gloria de Dios.
En una
ocasión, un discípulo de Bahá’u’lláh le preguntó a este que como será
universalmente aceptada la causa de Dios por la humanidad, y este le respondió
que antes, las naciones del mundo se armarían con motores infernales de guerra,
y cuando estuvieran completamente armados se atacarían entre sí como bestias
sedientas de sangre; razón por la cual habría un gran derramamiento de sangre,
y entonces los sabios de todas las naciones se reunirían para investigar la
causa de tal derramamiento, y llegarían a la conclusión de que los prejuicios
son la causa, y una de sus formas es el prejuicio religioso, por lo tanto
tratarían de eliminar la religión para eliminar los prejuicios pero se darían
cuenta de que el hombre no puede vivir sin religión. Motivo por el cual
estudiarían las enseñanzas de todas las religiones para ver cuál de ellas se
ajustase más a las condiciones prevalecientes de la época, y entonces de esa
manera se haría universal la causa de Dios (13).
Referencias
(1) Tabla de la
Sabiduría. Disponible en: https://bibliotecabahai.com/index.php/libros/bahaullah/2020-baha-u-llah-tablas-de-baha-u-llah/file (última consulta 10-10-24).
(2) Bah’a’ullah. La Tabla de Ishráqát. El Kitáb-I-Aqdas. El Libro Más Sagrado.
Encontrado en: https://bibliotecabahai.com/index.php/libros/bahaullah/2004-baha-u-llah-el-kitab-i-iqan/file (última consulta 10-10-24)
(3) Mahasatipatthana Sutta. El Gran Sermón sobre el
Establecimiento de la Atención. Publicado por la Asociación Vipassana de España
(2012).
(4)
Brahmanimantanika Sutta – Discurso sobre la
invitación del Brahma. Encontrado en: https://www.bosquetheravada.org/blog/2011/01/24/mn-49-9m59501-505-brahmanimantanika-sutta-discurso-sobre-la-invitacion-del-brahma/ (última consula 10-10-24).
(5)
Brahmajala Sutta. Discurso de la red del Brahma. Extraído
de una cita del texto de la segunda referencia (2).
(6)
Cita encontrada en el texto VOLVERÉ, de Hushidar
Hugh Motlagh (2005). Asamblea Espiritual delos Bahá’ís de Argentina.
(7)
Ashoka. Dhamma
Documentary. An ideal Ruler. A Talk By Patrick Given-Wilson. Encontrado en: https://www.youtube.com/watch?v=gWlTUKOhHq0&t=1s (última consulta el
10-10-24)
(8)
Ver (7)
(9)
S.N Goenka. Paz dentro de uno mismo para la paz en
el mundo (2006). Instituto de Investigación Vipassana.
(10)
William Sears. Ladrón en la noche. El Extraño Caso
del Milenio Perdido. Disponible en: https://bibliotecabahai.com/index.php/libros/otros-autores/2088-willian-sears-ladron-en-la-noche (Visto por última vez el
10-10-24).
(11)
Steve Mclean. El Bab y Bahá’u’lláh: dos mensajeros
divinos. Disponible en: https://bahaiteachings.org/es/el-bab-y-bahaullah-dos-mensajeros-divinos/
(12)
Todas las citas de la Biblia están tomadas de La
Traducción del Nuevo Mundo. Disponible en:
https://www.jw.org/es/biblioteca/biblia/ (Citado en 10-10-24).
(13)
Extraído de un grupo de Micro-lecturas Bahais, en el
cual se cita el texto “La revelación de Bahá’u’lláh” de Adib Taherzadeh,
Volumen 4, página 56 (última consulta: 28-11-24).
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